“A place no cars go”

En esta ocasión hablaré de una exposición de la cual he presenciado varias fases, en concreto dos. La primera, asistencia a la presentación de su marco conceptual. La segunda, visita de la muestra. Podría parecer que hice el recorrido a la inversa, de hecho intenté pasarme por la expo antes de que me desvelaran su misterio (quieras o no ya vas con ideas inducidas y deja de ser una reflexión propia, más contaminada de lo que, ya de por sí, es), pero no encontré el espacio.

Aún así, acabé acercándome a la presentación, llevada a cabo el martes 11 en el espacio de A*DESK en Barrio de Gracia (C/ Josep Torres, 11, Barcelona); no éramos muchos, eso lo hacía más familiar.“A place no cars go”(nombre de la entonces desconocida exposición), por Quim Packard, su comisario. No tenía muchos datos hasta el momento, sólo sabía que trataba de cómo la muerte de Kurt Cobain había supuesto un punto de inflexión en la vida de toda una generación subrayando, al mismo tiempo, la influencia ejercida por un entorno salvaje e incontrolable: el de los bosque de Seattle. Resumiendo, no tenía mucha idea del tema pero parecía interesante.

DSC_0746

Presentación “A place no cars go”, en A*DESK. Foto: elchiringuitodelarte

Una vez allí, el comisario explicó su obra por medio de un gran árbol genealógico de ideas, en el que algunos nos perdimos entre las ramas conceptuales de tal bosquejo, no por su complejidad sino por la cantidad de cuestiones que intentaba abarcar. Se habló, como ya decía, de la muerte del cantante de Nirvana, de su influencia sobre el estado de Oregon con sus bosques y su típica estética del leñador barbudo, del “do it yourself”como forma de volver a las artes matéricas, de lo salvaje de la naturaleza, la introspección como fuga de escape, de cómo todo ello influye en la estética fílmica de directores como Gus Van Sant, de algunos textos de Richard Sennett,… y finalmente cómo revierte todo este contexto en la actualidad, en la fascinante figura del denominado “hipster”. El análisis de este personaje fue la perdición del discurso ya que la charla acabó centrándose en desvelar las diferencias entre el hipster y el vagabundo. Conclusión: se fueron por las ramas.

DSC_0062 Espacio expo, C/Pou de la Figuera, 6. Foto: elchiringuitodelarte

Sin embargo tenía curiosidad por ver las obras expuestas, así que al día siguiente volví a la dirección en la que debía encontrarse espacio. Un pequeño cartel (que no estaba en mi primera intentona) coronaba la puerta del que resulta ser el estudio (reconvertido en sala expositiva) del comisario: un acogedor espacio de varias alturas donde se muestran pinturas, proyecciones, dos columpios,… Todo un dispositivo conceptual que da vida a una visión mucho más concreta de lo que en la conferencia se había dado a entender. Artistas: Guim Camps (Untitled), Mimosa Echard (Untitled), Eva Engelbert (Tomorrow), Wytske van Keulen (Saskia Andrez), Marijn van Kreij (Untitled (Nirvana) #37), Pere Llobera (Cueva mistica y involució ja!), Mercedes Mangrané (La Aventura), Gerard Ortín (Intranvia) y playlist por David Armengol.

DSC_0063

Vista de la sala. Foto: elchiringuitodelarte

Hay que reconocer que se agradece que sea el mismo Packard quien informe sobre cada una de las obras, descubriéndonos cómo van definiendo (sin llegar a dejar cerrado) la temática tratada: la re-conexión con lo matérico, lo terroso, como medio para escapar de la ciudad, de las tendencias, de lo establecido. Desde el punto de vista artístico se traduciría en la recuperación del pincel y el lápiz, un intento por controlar el proceso creativo: la idea y su representación.

DSC_0066

Mercedes Mangrané, La Aventura; Gerard Ortín, Intranvía. Foto: elchiringuitodelarte

Lo genial es ese tira y afloja, ya que si se pretende alejar de mecanismos de control ajenos para recuperar los propios, paradógicamente es en contacto con el bosque donde somos más vulnerables; no tenemos corazas que nos impidan sentir y entrar en conexión tanto con nuestro interior como con el exterior. A destacar la obra Saskia Andrez, deWytske van Keulen, en la que aparecen intercaladas las historias de dos desconocidos, que tras sufrir una pérdida (en un caso de la pareja, en otro de la salud) deciden desconectar del mundo “civilizado” y volver a la naturaleza, al lugar donde no cars go, en búsqueda de la autenticidad. Estas inquietudes vuelven a aflorar hoy como producto de la crisis generalizada en que vivimos, donde el miedo y la inseguridad paralizan unas vidas traducibles a cuentas bancarias.

DSC_0064

Wytske van Keulen, Saskia Andrez; Marijn van Kreij (Untitled (Nirvana) #37). Foto: elchiringuitodelarte

Si este viaje comenzó con muchas dudas, finaliza con buenos resultados. Encontrar ese pequeño estudio al principio cuesta, pero vale la pena porque recoge cierta libertad de experimentación, un bien muy preciado pero poco asequible hoy día.

Más info: http://www.a-desk.org/spip/spip.php?article1626

Exposición en C/ Pou de la Figuera, 16, Barcelona.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s